Un comienzo que se guarda en el corazón: así se vivió el primer día en salas de 2 y 3 años

Hoy el Colegio Del Pilar volvió a latir distinto. No fue un día cualquiera: fue el inicio de una historia que recién empieza, una de esas que se escriben con pasos chiquitos, manos temblorosas y corazones llenos de ilusión.
Nuestros niños y niñas de salas de 2 y 3 año vivieron hoy su primer día de clases, y cada momento estuvo cargado de emociones profundas y verdaderas. Entre juegos, canciones suaves, meriendas compartidas y abrazos que tranquilizan, se fue tejiendo algo mucho más grande que una rutina escolar: el comienzo de un vínculo.
Porque para ellos, venir al jardín no es solo entrar a una sala...es descubrir un nuevo mundo. Es aprender que ha otros niños con quienes jugar, otras voces que los cuidan, otros espacios que también pueden sentirse como casa.
Hubo sonrisas tímidas.
Miradas curiosas.
Manitos que buscaban seguridad.
Y también, ese silencio lleno de significado que aparece cuando un niño confía.
Cada adaptación es única. Cada historia también. Y en cada una de ellas estamos presentes, acompañando con respeto, con paciencia y con muchísimo amor. Sabemos que detrás de cada pequeño hay una familia que confía, que siente, que a veces se emociona y a veces también necesita soltar de a poquito.
Por eso hoy no solo celebramos el inicio de un ciclo lectivo. Celebramos la alianza más importante: la que se construye entre la escuela y la familia para acompañar a cada niño en su crecimiento.
Gracias por confiarnos lo más valioso que tienen.
Gracias por permitirnos ser parte de estas primeras experiencias que quedarán guardadas para siempre en lo memoria y en el corazón.
Bienvenidos a este camino lleno de descubrimientos, emociones y aprendizajes. Estamos felices de caminarlos juntos!
